
Por el Maestro Aivanhov
1)"Las personas que están acostumbradas a rezar están mejor armadas para afrontar las dificultades y los sufrimientos. Gracias a esta facultad de desembarazarse de la oscuridad y de la pesadez terrestre para dirigirse al Cielo, se sienten interiormente menos desanimados, menos amargados y desolados. Un gran número de pruebas que tenemos que vivir pueden estar ligadas a la colectividad, y es imposible evitarlas. Una guerra, por ejemplo; durante una guerra, de una u otra manera, nadie se escapa; pero el que reza, el que actúa con su espíritu, transforma interiormente sus dificultades. Aunque exteriormente los acontecimientos sean los mismos para todos, allí donde otros flaquean, se desaniman, se suicidan a veces, él encuentra elementos positivos, y gracias a la ayuda interior que recibe del cielo, puede también ayudar a los demás."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
2) Pensamiento seleccionado: lunes 11 de diciembre de 2006
"Para recibir del Cielo la luz, la fuerza y la riqueza espirituales, debemos formular una súplica al Señor: «Dios mío, hasta hoy he querido ser independiente, pero me doy cuenta que eso sólo me ha servido para volverme apagado, débil y pobre. A partir de hoy, ya no quiero esta independencia: envíame el Espíritu de Verdad para que me guíe y me enseñe a distinguir la verdad de lo falso y a evitar los peligros. Inscribe mi nombre en tu gran Libro, porque quiero convertirme en tu servidor.»
La Cábala lo llama el Espíritu de la Verdad, Ruah ha-Emeth. Para entrar en relación con él, podéis cada día concentraros en la luz azul. Imaginad sus rayos a vuestro alrededor, sentid que os penetran, que os atraviesan. Poco a poco sentiréis una extraordinaria sensación de paz, porque la paz también está unida al color azul. En el seno de esta paz profunda, las pasiones se calman, abandonáis los prejuicios que os extraviaban y todo os aparece con mayor claridad."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
3) Pensamiento seleccionado: viernes 11 de Octubre de 2002
"Rezar no es otra cosa que esa facultad de desear ardientemente, de pedir con insistencia. Y esta facultad, la posee todo el mundo. No es necesario ser muy inteligente o instruido, para gritar al Cielo: basta con experimentar un sentimiento, un deseo intenso. Por esto si alguien duda en comprometerse en la vida espiritual con el pretexto de que no posee las facultades ni las cualidades necesarias, se le puede decir: "Cuándo te sientes desgraciado, cuando sufres, ¿no pides acaso ayuda? Pues bien, es suficiente." Todo el mundo posee la facultad de pedir socorro, y para la evolución, para avanzar espiritualmente, es esta facultad la que cuenta. En este ámbito, puede incluso que sean los pobres, los desheredados, los moribundos los que posean el mayor poder. Los otros, cloroformizados por los acontecimientos y el bienestar material, no sienten la necesidad de algo más. Pero los desgraciados son los que saben rezar."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
4) Pensamiento seleccionado: miércoles 30 de mayo de 2007
"Dinero, casas, protección, casarse con alguien rico, esto es lo que la mayoría de la gente pide en sus oraciones. Pero la función de la oración no consiste en obtener ventajas materiales: sus beneficios son de otra naturaleza.
Cuando con vuestro corazón y vuestro pensamiento entráis en comunicación con el Señor, lo que recibís son regalos de naturaleza sutil: energías, la luz, la inspiración... Y como este mundo sutil es un mundo real, actúa en las personas que entran en contacto con vosotros. Cerca vuestro se sienten vivificadas, reconfortadas, consoladas, os otorgan su confianza, su amistad; y puede que un día esta amistad adopte la forma de una ayuda material. Pero debéis comenzar por no esperar de la oración más que beneficios espirituales."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
5) Pensamiento seleccionado: lunes 20 de agosto de 2007
"La tierra, el agua, el aire, el fuego, son los cuatro elementos gobernados por Ángeles, servidores de Dios. Por esto podemos pedir al Señor que nos envíe estos Ángeles para que nos ayuden en nuestro trabajo espiritual. He aquí la siguiente oración:
«Señor Dios todo-poderoso, Creador del cielo y de la tierra, Maestro del Universo, envíame a tus servidores, los Ángeles de la tierra, del agua, del aire y del fuego, para que pueda trabajar con ellos para la llegada de tu Reino y de tu Justicia.
¡Que el Ángel de la tierra absorba las imperfecciones de mi cuerpo físico, para que sea capaz de realizar tu voluntad y expresar tu esplendor!
¡Que el Ángel del agua lave mi corazón de todas sus impurezas, para que se convierta en receptáculo de tu amor infinito! ¡Que el Ángel del aire purifique mi intelecto, para que brille con tu luz y tu sabiduría!
Finalmente, envíame, Señor al Ángel del fuego, que santifique mi alma y mi espíritu, para que lleguen a ser moradas de tu verdad!»"
Omraam Mikhaël Aïvanhov
6) Pensamiento seleccionado: martes 6 de abril de 2004
"Con sus oraciones y sus meditaciones, el discípulo debe primeramente intentar alcanzar a los santos, los profetas, los Iniciados, los grandes Maestros, es decir a seres cuya misión es ocuparse de los humanos. Luego, puede elevarse más e invocar a los Ángeles, porque entre las jerarquías celestes, los Ángeles son los más cercanos a los humanos que les escuchan y les otorgan su ayuda. Después, puede intentar invocar a los Arcángeles. Pero será inútil si quiere hacerse oír por los Principados y las cohortes angélicas superiores. Existen innumerables mundos en el espacio infinito poblados por miles de millones de criaturas, y estas jerarquías angélicas, que tienen inmensos trabajos a ejecutar en el espacio lejano, mantienen muy pocas relaciones con nuestra tierra. Aquellos que se ocupan de los humanos son principalmente seres que han vivido en la tierra, pero que, una vez la abandonaron, se acuerdan de ella: mantuvieron vínculos, e hicieron promesas que quieren cumplir. El discípulo debe conocer la existencia de las jerarquías superiores, pero para obtener resultados, debe dirigirse a seres más próximos a él."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
7) Pensamiento seleccionado: lunes 18 de diciembre de 2000
"El hombre que reza entra necesariamente en otro orden de cosas. Evidentemente, en el exterior nada ha cambiado para él: si hace frío, tirita; y si está enfermo, es posible que siga estándolo; pero, en su corazón, en su alma, la oración produce grandes transformaciones.
Un hombre va a morir y está solo, abandonado, en la miseria. Pero gracias a la oración, se va con alegría, con paz, con luz, mientras que, en las mismas condiciones, el que no reza, tendrá en el corazón sentimientos de rebeldía y de odio, lo que es muy grave para su existencia en el más allá, e incluso para su próxima encarnación. Si la religión procura convencer a los moribundos de que restablezcan el contacto con Dios, de que se confíen a Él, es porque, aunque hayan sido grandes pecadores, la oración sincera que pronuncian en el último minuto les permite entrar en otro estado de conciencia, y eso es lo esencial para su salvación."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
8) Pensamiento seleccionado: martes 19 de noviembre de 2002
"Aquél que reza lo hace para obtener alguna cosa; pero en realidad, es en la oración en si misma donde debéis encontrar vuestra alegría, en el acto de rezar, sabiendo que el día en que seáis atendidos ya no tendréis esta alegría de pedir. Cuando los deseos se realizan, ya no tenemos de qué alegrarnos, echamos de menos esos bellos días pasados en los que esperábamos, imaginándolo, algo maravilloso. Es por ello que debéis encontrar toda vuestra alegría en ese vínculo que vuestra oración crea entre el Cielo y vosotros, sino después, cuando hayáis obtenido lo que deseabais, ¡sólo Dios sabe si vais a sentiros verdaderamente satisfechos! Aquél que ha comprendido el verdadero significado de la oración, se sentirá siempre feliz, incluso sin poseer nada, porque nadie podrá impedirle en el mundo sutil del pensamiento, crear cosas extraordinarias que, siendo inaccesibles, estarán siempre presentes en él."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
9) Pensamiento seleccionado: 3 de Octubre de 2004
"Un día un cura hablaba a sus feligreses, los cuales en su mayoría eran personas muy ricas. Les decía: «Hermanos, como veis, nuestra iglesia es vieja, necesita ser restaurada; pero esto costará muy caro, entonces reflexionemos sobre lo que podemos hacer...» Al unísono los feligreses respondieron que rezarían a Dios para que les ayudara a encontrar el dinero necesario. «¿Cómo? se indignó el cura, vosotros sois multimillonarios y ¡queréis molestar al Señor para obtener una suma de dinero que vosotros mismos podréis fácilmente encontrar!»
Pues bien, esta es la idea que muchos creyentes tienen de la oración: exigen la intervención divina para que resuelva sus asuntos, mientras que ellos podrían muy bien arreglárselas solos, a condición de que decidieran hacer lo que hace falta. Cuando son un poco altruistas, rezan para la paz en el mundo, para que haya menos miseria..., pero aquí también es el Señor quien debe intervenir. Y por esto continúan las guerras, la miseria continua: porque los seres humanos descargan sobre el Señor un trabajo que ellos mismos deberían emprender y sólo pedir al Señor que les de luz con el fin de ser siempre bien inspirados."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
10) Pensamiento seleccionado: miércoles 11 de junio de 2003
"Los humanos son extraños: imaginan que basta arrodillarse en una iglesia o en un templo y recitar algunas oraciones para sentir que están en presencia del Señor. No, solamente podrán sentir la presencia del Señor cuando se hayan lavado un poco interiormente. Igual que un cristal donde se acumula el polvo y el hollín no deja pasar la luz del sol, tampoco un ser que no se ha liberado de sus impurezas podrá dejar penetrar en su ser la presencia divina. Siempre hay un trabajo a hacer. Por esto cada día, por la mañana, por la noche, debéis pensar en esta purificación. Analizando vuestros estados interiores, vuestros pensamientos, vuestros sentimientos, esforzándoos en dominarlos, y orientarlos en el camino del bien, os volveréis como un cristal transparente que deja pasar la luz celestial. Y en este momento, sí, sentiréis la presencia del Señor."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
11) Pensamiento seleccionado: martes 9 de abril de 2002
"No siempre os es fácil concentraros para rezar y uniros con Dios. Entonces, en lugar de impacientaros o descorazonaros, tratad de utilizar este método. Imaginad, muy lejos en el espacio, un centro viviente vibrante del que brotan rayos de luz que parten en todas direcciones para alimentar las entidades celestes y la multitud de criaturas en el universo. Gracias a esta imagen, vuestros pensamientos se dirigirán hacia el lugar en donde la presencia divina se manifiesta más intensamente, y vuestra plegaria será escuchada. Los grandes Maestros y los Iniciados están sin cesar en conexión con el centro de luz, y sus pensamientos crean en el invisible un poder al que nosotros podemos asociarnos para sentirnos en comunión con el Señor."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
12) Pensamiento seleccionado: viernes 5 de diciembre de 2003
"La oración no deber ser solamente considerada como un producto silencioso del corazón o del alma. Para ser verdaderamente eficaz, la oración debe ser realizada en los tres mundos: mental, astral y físico. ¿Por qué? Porque rezar no es pedir todo y no importa qué según el impulso del momento. Primero es necesario que el pensamiento, la luz, puedan pronunciarse. Sí, es el pensamiento quien debe decirnos si vale la pena formular una petición determinada. Después, así como la luz viene acompañada de calor, también el pensamiento debe acompañarse de un sentimiento poderoso que lo refuerce y lo mantenga vivo. Finalmente, para que la oración alcance el plano físico, es necesaria la palabra, porque las vibraciones sonoras alcanzan la materia. Sin la palabra, que aporta en cierto modo la carne, el pensamiento y el sentimiento son inoperantes, y deben procurar recuperar materiales del mundo físico para realizarse. Mediante la palabra, creamos pues las mejores condiciones para la realización, porque proveemos a los espíritus del mundo invisible de los elementos físicos que ellos mismos no poseen. Les mostramos que conocemos las leyes, y también les facilitamos su trabajo."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
13) Pensamiento seleccionado: martes 14 de enero de 2003
"Un día alguien me hablaba sobre las dificultades que tenía con un amigo suyo: por causa de un malentendido, sus relaciones se habían vuelto difíciles, y este amigo incluso se mostraba hostil hacia él, lo que le hacía sufrir mucho. Él me explicaba: "Desearía que las cosas se arreglaran, y por esto cada día ruego y pido a Dios que me ayude, yo me concentro, realizo un trabajo con el pensamiento, pero no veo ninguna mejora." Le estuve escuchando por un momento, y luego le dije: "¡Cuánta actividad, es
magnífico! ¿Pero para qué movilizar a todas las potencias celestiales para un asunto minúsculo que usted mismo podría solucionar? Una mirada, algunas palabras, un gesto desinteresado bastarían para que esta persona comprendiera que continua siendo su amigo. Queréis molestar al Señor - lo que es una empresa muy difícil - para que Él resuelva vuestros problemas; tratad más bien de utilizar los medios muy simples que Él ha puesto a vuestra disposición: la mirada, la palabra, el gesto...""
Omraam Mikhaël Aïvanhov
14) Pensamiento seleccionado: viernes 27 de febrero de 2004
"Dios no está aquí para responder a la necesidad de los seres humanos de que les faciliten las cosas, les proporcionen tranquilidad y bienestar, solamente se preocupa de aquello que les hará crecer. Pero los humanos lo confunden todo. Rezan... está muy bien, la oración representa una fuerza, pero hay que saber para qué debe servir, con qué objeto y cuando usarla. Entonces, cuando sufráis, solamente pedid al Señor que os enseñe a soportar este sufrimiento, con el fin de extraer todos sus beneficios. La razón de ser del sufrimiento no está en hacernos daño, sino en enseñarnos dónde está el verdadero bien, de fortalecernos, de volvernos más inteligentes, más vivos. Cada día debéis repetiros que el sufrimiento esconde un gran saber a adquirir. Y hablándoos de este modo, sabed que también me estoy refiriendo a mí mismo, porque todos, sin excepción, debemos perfeccionarnos."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
15) Pensamiento seleccionado: jueves 7 de julio de 2005
"Cuando recéis, pedid ante todo al Cielo que os de luz. Porque sólo la luz os permitirá orientaros, evitar las trampas y tener la fuerza para llevar vuestras empresas hasta el final. No basta con estar lleno de buenas intenciones y rezar: «Señor, haz que tenga éxito.» Primero debéis saber dónde ponéis los pies y preguntaros si estáis bien armados para estas empresas. Cuántos creyentes terminaron diciendo: «Como el Señor no me ha apoyado cuando me puse a su servicio, se acabó, ya no creo más en Él, abandono». En realidad el Señor les sostiene, sólo que no puede hacer nada con aquellos que no reflexionan antes de actuar. Y reflexionar significa comenzar dudando un poco de sus capacidades, a ver siempre claro y juzgar adecuadamente. Sin la duda previa, la fe puede conducir al desastre… e incluso a la pérdida de la fe, precisamente. Mientras no comprendáis esto, vuestros mejores proyectos fracasarán."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
16) Pensamiento seleccionado: viernes 10 de Octubre de 2003
"Imaginaos a alguien que nunca ha trabajado de verdad para ganar dinero: un día, necesita una buena cantidad de dinero porque debe, por ejemplo, encontrar un alojamiento; si se presenta en la caja de un banco para pedir esta suma, con la certeza de que se la darán, porque el banco es depositario de mucho dinero, ¿qué le responderán?... Pues bien, en el plano físico se sabe que ésta es una gestión condenada al fracaso, pero en el plano espiritual, muchos creen que es posible: se presentan ante los bancos celestiales y les presentan sus reclamaciones, exigen milagros, esperan que los ángeles y los arcángeles desciendan para venir a ayudarles... ¿Pero que han hecho para merecerlo? ¿O es que basta que en un momento de dificultad reciten algunas oraciones para que el Cielo se abra y el sol y toda la naturaleza modifiquen su trayectoria?.... Si previamente no han hecho nada para estar en estado de recibir esta ayuda del Cielo, no podrán recibirla."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
17) Pensamiento seleccionado: lunes 17 de julio de 2006
"Aumentaréis en vosotros el poder de una oración si la acompañáis de un ejercicio de respiración. Por ejemplo, comenzad con las tres primeras súplicas del «Padre Nuestro». Sentaos y colocad vuestras manos sobre las rodillas. Inspirad durante seis tiempos pronunciando mentalmente: «Santificado sea tu nombre.» Luego retened la respiración durante seis tiempos: «Venga a nosotros tu reino.» Y expirad durante seis tiempos: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.» Repetid este ejercicio cuatro o cinco veces al día durante algunas semanas.
Desde hace veinte siglos, miles de millones de cristianos pronuncian estas palabras y aunque no eran muy conscientes de su significado, la convirtieron, en el mundo invisible, en una fórmula viva, en un depósito de fuerzas acumuladas. Vosotros mismos, repitiéndolas ahora conscientemente y reforzándolas con la respiración, os unís a ese gran depósito y atraéis hacia vosotros estas energías benéficas que necesitáis para continuar mejor vuestro trabajo."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
18) Pensamiento seleccionado: lunes 23 de septiembre de 2002
"Incluso los creyentes, a menudo, no saben por qué rezan. Se preguntan: "¿Por qué Dios necesita nuestras plegarias?" En realidad, Dios no necesita nuestras plegarias. Ha colocado en nosotros ciertos aparatos diciendo: "Vamos, ahora os corresponde a vosotros ponerlos en funcionamiento, están bien construidos, ¡funcionarán!" ¿Habéis visto en las estaciones esos aparatos automáticos que expenden bebidas, caramelos, etc.? Sois vosotros quienes los hacéis funcionar introduciendo una moneda, el jefe de estación no interviene. De la misma manera, Dios no interviene en el funcionamiento de nuestros aparatos interiores. Nos los ha dado, y somos nosotros quienes debemos introducir en ellos monedas para ponerlos en marcha. La plegaria hecha correctamente da resultados porque es como la moneda que deslizáis dentro del aparato. Cada vez que rezáis, emitís una fuerza que se proyecta al exterior de vosotros, pero también y sobre todo al interior, en donde acciona ciertos engranajes. Y es por ello que os sentís invadidos por la paz, la alegría, la belleza."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
19) Pensamiento seleccionado: martes 12 de diciembre de 2000
"Desde hace años estáis haciendo esfuerzos para transformaros, y no lo conseguís… Ello os sucede porque no empleáis buenos métodos. Estos métodos son numerosos, pero me contentaré hoy con daros uno de ellos. Dirigíos al Cielo y decidle: "Lo he comprendido: no puedo hacer nada con mi naturaleza inferior. Es testaruda, corruptible, nunca lograré cambiarla. Sí, después de tantos años perdidos, por fin he comprendido, Entidades celestiales, que no obtendré nada de ella: es limitada, ciega, dañina. Así que, enviadme para reemplazarla a las criaturas más puras, a las más perfectas. Que estas criaturas se instalen en mí, que me guíen, que me instruyan y tomen la dirección de toda mi vida, para que llegue a realizar vuestros designios, incluso a pesar mío." He ahí una de las mejores oraciones que hay en el mundo; y si la pronuncias sinceramente, seguro que os transformaréis."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
20) Pensamiento seleccionado: martes 14 de febrero de 2006
"Rezar no consiste en presentar peticiones al Señor para que satisfaga nuestros deseos y facilite nuestra existencia. La verdadera oración es una respiración del alma que se despliega en las regiones celestiales, y esta respiración actúa no sólo en nuestros cuerpos psíquicos y espirituales, sino también en nuestro cuerpo físico. El hombre que sabe por qué reza, y que reza sinceramente, ardientemente, pone en marcha en su organismo una serie de procesos que llegan incluso a cambiar el movimiento de los electrones en la misma sustancia de su cuerpo. Es necesario esforzarse en comprender la naturaleza de esta facultad que posee el hombre de dirigirse hacia un Ser o un mundo superior a él y al contacto del cual se regenera."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
21) Pensamiento seleccionado: jueves 27 de abril de 2006
"«Suplico, pido la ayuda del Cielo, pero él no me escucha, no me responde.» Así es como algunas personas se justifican para dejar de rezar. Como el Cielo está sordo… Pues no, el Cielo no es ni sordo ni cruel, y si nos sentimos alejados de él, es porque nos hemos rodeado de caparazones tan duros que su presencia, su luz y su amor no pueden atravesarlos. Como decía san Pablo: «Vivimos y nos movemos en Dios, tenemos en Él nuestra existencia.» Sí, pero nos sentimos aislados y abandonados porque las capas de impurezas que hemos formado con nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos, obstruyen todas las vías de comunicación. Sin embargo el Cielo, la felicidad, la alegría, todo está ahí a nuestro alcance, y si trabajamos pacientemente con nosotros mismos para purificarnos hasta conseguir que nuestros cuerpos sutiles sean receptivos y sensibles, un día se establecerá de nuevo el contacto y nos veremos invadidos por la presencia divina."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
22) Pensamiento seleccionado: sábado 6 de noviembre de 2004
"La mayoría de los seres humanos se dedican cada día a satisfacer sus deseos y realizar sus ambiciones. ¿Acaso se preguntan sobre la naturaleza de todos estos cálculos, estos planes y estas combinaciones? «¿Piensan en pedir al Cielo: Oh espíritus luminosos, estamos en consonancia con vuestros proyectos? ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Qué intención tenéis con respecto a nosotros? ¿Dónde y cómo debemos trabajar para cumplir vuestra voluntad?» Muy pocos se plantean estas preguntas. Y sin embargo, no hay nada más importante para el hombre que suplicar a las entidades del mundo invisible de que le den la posibilidad de cumplir por fin los proyectos del Cielo. Porque a partir de ahí toda su vida cambia: cesa de guiarse por sus caprichos, sus debilidades, su obcecación. Al esforzarse en conocer la voluntad del Cielo, se coloca sobre otros raíles, toma una orientación que corresponde a los proyectos de Dios, y ¡esto es la verdadera vida!"
Omraam Mikhaël Aïvanhov
22) Pensamiento seleccionado: lunes 31 de enero de 2005
"A pesar de su brevedad, el «Padrenuestro» es un monumento insuperable. Podéis trabajar toda vuestra existencia con esta oración, e incluso más allá, en vuestras futuras existencias, ya que jamás agotaréis su contenido. Porque es como una semilla que cada uno puede plantar profundamente en su tierra interior. Y esto es lo que yo mismo hice. Tomé la semilla y la sembré en la tierra de mí ser, cuidándola, regándola, calentándola, iluminándola, y ahora se ha convertido en un árbol cuyas raíces penetran profundamente en mi alma y cuya copa se eleva al cielo. Por esto os lo digo, podemos profundizar infinitamente esta oración: abarca todos los ámbitos de la vida, alcanza todos nuestros procesos psíquicos y espirituales, da sentido a nuestra existencia. Pero al igual que la semilla, es necesario plantarla primero en la tierra, hacerla vivir en uno mismo. Entonces, se descubre paulatinamente toda su riqueza."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
23) Pensamiento seleccionado: viernes 4 de enero de 2002
"Rezáis para pedir la luz, el amor, la paz, o incluso tan sólo la salud: la sinceridad y el fervor de vuestra petición hacen que interiormente os proyectéis a otro plano. Pensáis que con esta oración os dirigís a Dios... Sí, sin duda, pero Dios, que existe evidentemente fuera de vosotros, existe también en vosotros, y es pues a este poder superior que está en vosotros a quién os dirigís y puesto que está en vosotros y lo alcanzáis, os responde; y su respuesta, son corrientes de vida intensa y pura que, al traspasaros, lo iluminan y armonizan todo a su paso. En la oración reencontramos el movimiento de la respiración: os eleváis dirigiendo vuestra petición, es la inspiración; recibís la respuesta, las bendiciones del Cielo descienden sobre vosotros, es la expiración."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
24) Pensamiento seleccionado: martes 22 de julio de 2003
"Contrariamente a lo que piensan demasiados creyentes, rezar no consiste en dirigir reclamaciones al Señor. El Señor nos ha dado todos los medios materiales y espirituales para satisfacer nuestras necesidades, e incluso las de otros, y la oración sólo debe servirnos para elevarnos con el fin de hallar estos medios. Dios ya ha "realizado su trabajo" si se le puede llamar así, y para toda la eternidad; no es Él quien ahora debe procurarnos lo que necesitamos, somos nosotros quienes debemos buscarlo. ¿De qué sirve rezarle para que nos dé salud o el afecto de los demás, si continuamos viviendo de un modo insano y somos antipáticos? ¿De qué sirve rezar por la paz, si continuamos llevando dentro de nosotros verdaderos campos de batalla?... Ciertamente, la oración es una manifestación de la fe, pero la fe debe ser comprendida como esta fuerza que empuja al hombre a superarse, a sobrepasarse. Sólo que existen dos tipos de fe: una inspirada en el esfuerzo, la actividad, y otra inspirada en la pereza; esta fe a la que más bien se debería llamar credulidad, es inútil e incluso nociva."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
25) Pensamiento seleccionado: sábado 27 de Octubre de 2001
"Decís que rezáis pero que no sabéis si vuestras oraciones son oídas por el Cielo. Sin embargo, es posible saberlo. Si después de una oración os sentís reforzados, iluminados, en paz, es que el Cielo os ha oído. Esto no quiere decir que de repente haya de producirse resultados visibles y tangibles; no, la realización no se efectuará de inmediato, pero el Cielo os ha oído, ha tomado en consideración vuestra petición, y esto es lo esencial: el sentir que vuestra oración ha sido oída. La eficacia de la oración depende de su intensidad, y la intensidad va unida al poder que tengamos de liberar nuestros pensamientos y nuestros sentimientos de todas las preocupaciones ajenas a esta oración. Así pues, durante unos momentos, dejadlo todo a un lado, y entrad profundamente en vosotros mismos para encontrar una vía que os ponga en comunicación con el mundo divino: ésta es la única condición para que vuestra oración sea oída por el Cielo."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
26) Pensamiento seleccionado: jueves 18 de mayo de 2000
"Al mirar, por la mañana, la salida de sol, concentraos en él y decid: «Así como el sol se levanta sobre el mundo, que el sol espiritual del amor, de la sabiduría, de la verdad, se levante en mi corazón, en mi alma y en mi espíritu.» Estas palabras así pronunciadas, favorecen la realización: así como el sol se levanta en el plano físico, el sol espiritual se levantará en vosotros. Y durante el periodo de la luna creciente, por la noche, antes de dormiros, decid: «Así como la luna se llena, que mi corazón se llene de amor, que mi intelecto se llene de luz, que mi voluntad se llene de fuerza, que mi cuerpo físico se llene de salud y de vigor.» En primavera, cuando aparecen las primeras hojas y las primeras flores, decid: «Así como florece la naturaleza, ¡que todo mi ser se abra y florezca, y que toda la humanidad viva en la eterna primavera!» De esta manera os convertís en magos blancos, os convertís en hijos de Dios, y sin cesar, gracias a la palabra creadora, a la palabra que creó el mundo, creáis por todas partes un mundo nuevo."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
27) Pensamiento seleccionado: 9 de enero de 2005
"Rezar no es una reacción de personas ingenuas y crédulas que, en el momento que se hallan en dificultades o se sienten tristes, se dirigen al Señor imaginando que no tiene otra cosa que hacer que ir a socorrerles. La verdadera plegaria está fundada en una ciencia que concierne a la estructura del universo y los diferentes estados de la materia. Más allá de la tierra, del agua, del aire y del fuego, existen en el espacio regiones cada vez más sutiles, pobladas por entidades espirituales. Y del mismo modo que podemos extraer de la tierra, del agua, del aire y de la luz todo aquello que necesitamos para nuestra vida física, en estas regiones también podemos obtener todo aquello que necesitamos para nuestra vida psíquica.
El universo es una jerarquía; en la cima de esta jerarquía reina un Ser que es todo amor y que lo ha distribuido todo para que a ninguna criatura en el espacio le falte nada. Nos corresponde ahora a nosotros alcanzar con el pensamiento esas regiones espirituales para captar de ellas todos los elementos que nuestro corazón y nuestra alma necesitan, y en los momentos de incertidumbre y de angustia, encontrar en ellas refugio."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
28) Pensamiento seleccionado: miércoles 5 de julio de 2000
"«Señor,
amo tu sabiduría, tengo fe en tu amor, confío en tu poder.» Recitáis
esta oración sin haber profundizado todavía bien en su significado.
Cuando le decís al Señor: «Amo tu sabiduría», vuestro amor se encuentra
con la sabiduría de Dios y la atraéis hacia vosotros. Cuando decís:
«Creo en tu amor», vuestra fe se conecta con el amor divino, y Dios os
ama, porque creéis en Él. Cuando decís: «confío en tu poder», vuestra
esperanza se conecta con el poder de Dios, que os protege a causa de
vuestra esperanza.
Para atraer la sabiduría, el amor y el poder de Dios, debemos, pues,
trabajar con estas tres virtudes: el amor, la fe, la esperanza. Estas
tres virtudes están relacionadas en nosotros con el cerebro, con los
pulmones y con el estómago, y pueden mejorar el estado de éstos. Para
vuestro estómago, aumentad vuestra esperanza; para vuestros pulmones,
aumentad vuestra fe; y para vuestro cerebro, aumentad vuestro amor,
porque gracias al amor comprendemos la sabiduría. La salud física
depende también de la vida espiritual. Así que, acostumbraos a repetir
esta fórmula: «Señor, amo tu sabiduría, tengo fe en tu amor, confío en
tu poder.» El funcionamiento de vuestro cerebro, de vuestros pulmones y
de vuestro estómago mejorará también."
Omraam Mikhaël Aïvanhov